Latinoamérica: un mercado que madura, pero que aún está lejos de su potencial

31 octubre, 2025

La Fundación MAPFRE acaba de presentar en sociedad su tradicional informe denominado “El mercado asegurador Latinoamericano” con los principales datos correspondientes al año 2024, el que ofrece una gran radiografía de lo que está pasando en el mundo y en la región en materia aseguradora.

En ese sentido, el informe sostiene que en 2024 las primas mundiales crecieron 7,2%, alcanzando los 7,8 billones de dólares, con una penetración del 7,3% del PIB global y una densidad de 943 dólares per cápita, impulsadas tanto por los seguros de Vida (+7,4%) como por los de No Vida (+7,0%). Mientras tanto, Latinoamérica tuvo un desempeño menor, en donde el volumen de primas ascendió a 215.131 millones de dólares, un crecimiento del 5,8%, superior al crecimiento del 2,4% que tuvo el PIB regional, mostrando un sector creciente incluso aún pese a las tensiones económicas y la volatilidad monetaria que tuvo la región.

Desagregando los dos grandes segmentos de negocio, se observa que el de Vida creció un 8,7% en 2024, impulsado por la demanda de productos de previsión y ahorro en países como México (+14,3%) y Brasil (+7,6%). Este último es para destacar, en primer lugar porque nuclea el 48,4% de las primas de Vida en la región, pero también porque ese crecimiento del 7,6% se da en el marco de un efecto negativo como consecuencia de la depreciación del Real, ya que el crecimiento nominal de las primas de Vida fue 16,2% en su moneda local (11,3% corrigiendo el efecto de la inflación).

Adentrándonos en lo que es el segmento No Vida en la región, aumentó un 3,7% en 2024, en gran medida debido a la desaceleración del ramo automotor. Los ramos de Salud (+8,4%) y Accidentes personales (+8,9%) se consolidaron como ejes de expansión en 2024. En cuanto a los diferentes en mercados, se observan crecimientos más moderados que en 2023, en donde se destacan Colombia, que registró un crecimiento en dólares del 15,3%, México, que creció un 11,5% (34,4% en 2023) y Costa Rica, con un 19,0% (24,4% en 2023).

Todo por hacer…

En lo que respecta a la penetración del seguro en Latinoamérica (relación de primas sobre PIB), el informe sostiene que en 2024 aumentó al 3,2% del PIB, con una densidad promedio de 340,7 dólares, cifras todavía lejanas a los mercados más maduros. Puerto Rico, Chile, Uruguay, Brasil y Colombia lideran el ranking regional con niveles de penetración que van del 3,3% al 4,6%, muy por encima del promedio latinoamericano.

Por otro lado, un dato relevante que siempre viene bien observar del informe de la Fundación MAPFRE tiene que ver con la Brecha de protección (BPS), que en 2024 alcanzó la cifra cercana a los 316.000 millones de dólares, un 4,2% más que en 2023. Si sumamos ese valor al del mercado actual, daría un mercado asegurador potencial de $531.000 millones para América Latina, lo que significa 2,5 veces su tamaño actual, en donde el 60% de esa brecha corresponde a seguros de Vida.

Si bien el ritmo de crecimiento es lento en la región, las proyecciones que realiza la Fundación MAPFRE son optimistas. En el marco de las proyecciones económicas para el período 2025-2026, se prevé que la industria aseguradora en América Latina experimentará un incremento nominal de aproximadamente un 6,2%. En este contexto, el mercado de seguros en Sudamérica podría alcanzar un crecimiento promedio cercano al 6,9%, mientras que en la región conformada por México y el Caribe se proyecta un aumento promedio del 4,4%

En síntesis, el potencial del seguro en Latinoamérica es auspicioso. Es por ello que, para poder capitalizarlo, se torna imprescindible que el sector trabaje en una estrategia de largo plazo que acelere la digitalización y la modernización. Se observa en la región un importante trabajo en materia de innovación, regulación y adopción tecnológica, siendo quizás Brasil el mejor exponente latinoamericano en ese sentido, siendo un leading case en materia de Open Insurance y con buenos resultados provenientes de su Sandbox regulatorio. Seguramente será un ejemplo que impulse a otros países a seguir en esa línea.

Sin embargo, Latinoamérica aún enfrenta brechas en conectividad, educación financiera y acceso a canales digitales. La tecnología – desde la analítica avanzada hasta la IA y el seguro embebido – será clave para cerrar la brecha de protección, mejorar la eficiencia operativa y construir una oferta más inclusiva y personalizada.

América Latina tiene las condiciones demográficas, económicas y tecnológicas para multiplicar el tamaño de su mercado asegurador. Pero esa oportunidad solo se concretará si el sector asume un compromiso real con la innovación, la transparencia y la educación financiera. El cambio cultural del mercado se torna imperativo en ese escenario.

Los datos del 2024 que surgen del informe de la Fundación MAPFRE dejan una clara señal: el seguro latinoamericano crece, se diversifica y madura, pero aún no logra reflejar su verdadero peso en la economía. Los próximos años definirán si la región consolida ese proceso o si deja pasar una oportunidad histórica.